Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Amor. Mostrar todas las entradas

Egos obesos

No encuentro forma de llegar
al lugar donde escuchás
y vos, por las dudas concluis
dicho sin información, que no pedí.
Es frustrante lastimarnos
y bastante bruto consolarnos,
la distancia vino a hacer
lo que el amor no supo aprender...

Palabras, palabras, palabras,
acumuladas, palabras, palabras,
ninguna nunca podrá
alcanzar para contestar
lo que no sabemos afrontar...

Buen día, humano (una flecha para arriba)

Hola.
Hagamos magia,
conectemos galaxias,
desafiemos conceptos...
¡Que es lo que mejor hacemos!

No hurgues en mi guantera,
está OK lo que traés en tu mochila.
Somos dos en la percepción de esto,
que el eco del resto sea solo un cuento.

Buen día, humano,
bienvenido al presente
estás en mis brazos
¡Y que bien se siente!

Vivamos despiertos,
controlemos el sueño,
comamos consciente,
estemos presentes.

Buen día, humano,
bienvenido al presente
estoy en tus brazos
¡Y que bien se siente!





Mágica potencialidad

Existe, aquella magia con la que los artistas plasman el amor. Existe. La conocí una tarde de primavera, y no se parece a ninguna palabra que antes haya sido empleada; entiendo que por eso cuesta tanto reconocerla... Es fuerte, y excede al lenguaje en la constatación de la imaginación, disimula el advenimiento del Ego con certeza inconsciente, retuerce el significado de la lógica hasta enchufar los transmisores que empujan... Así de imaginable es, y más. Infinita.

Y si el infinito es el estado de la conciencia que reconoce no reconocer límites, se trasluce que el encasillamiento que se nos impuso -por definiciones- en el mundo material, encontró el espacio para filtrarse en el imaginario del diccionario. Cada palabra es, sin más, el resultado de la construcción de cada ser humano, y a la vez, la causa -circulo virtuoso para la limitación, circulo viciosos para la dominación-; sin embargo y a pesar, definimos infinito, le pusimos un símbolo y no nos dimos herramientas para explicarlo. La mágica potencialidad es igual, y a la inversa, porque da lo mismo. La mágica potencialidad es ser consientes de la percepción inconsciente del infinito, de lo que no se supo limitar, y ahí encontrar el amor, que se retroalimenta, creyendo mientras crea... La materialización intangible del "yo creo". Así aprendí a amar, creyendo en el poder creador de la imaginación y estando dispuesta a encontrar lo que nunca deje de buscar.

Y hoy amo, me amo, lo amo, nos amo.

Buen día, bigotes

- "...que tú eres para mí una pista de baile para azares divinos, que tú eres para mí una mesa de dioses para dados y jugadores divinos".

- Pero Nietz, los sentimientos son verdad sólo cuando la lógica se aparta de la razón... 

- "En el amor siempre hay algo de locura, mas en la locura siempre hay algo de razón".

- ¿Y si se paga con cordura?

"Ningún precio es demasiado alto por el privilegio de ser uno mismo".

- ¿ Y cómo lo hago?

- Respondete vos. "Aquel que tiene un porqué para vivir se puede enfrentar a todos los "cómos"".


- GANAS DE HABLAR CON NIETZSCHE -

La isla de las emociones

Hubo en un tiempo una pequeña isla donde habitaban todas las emociones y todos los sentimientos humanos que existen. Convivían, entre otros, el Temor, la Sabiduría, el Amor, la Angustia, la Envidia, el Odio. Todos estaban allí, en la isla. A pesar de los roces propios de la convivencia, la vida era muy tranquila e incluso predecible. A veces la Rutina hacía que elAburrimiento se quedara dormido, o, a veces, el Impulso armaba algún escándalo, pero la mayoría de las veces la Constancia y la Conveniencia lograban calmar al Descontento.

Un día, de forma inesperada para los habitantes de la isla, el Conocimiento convocó una asamblea. En el momento en que la Distracción se dio por enterada y la Pereza consiguió llegar al punto del encuentro, todos estuvieron presentes y el Conocimiento comenzó diciendo: “Tengo una mala noticia que darles: la isla se hunde.” . Todas las emociones dijeron al unísono: “¡No, no puede ser! ¡Si nosotros vivimos aquí desde siempre!”

Entonces el Conocimiento repitió: “La isla se hunde.”

Todas las emociones gritaban que el Conocimiento estaba equivocado, pero entonces laConciencia, dándose cuenta de la verdad, dijo a sus compañeros: “El Conocimiento casi nunca se equivoca. Si dice que se hunde, debe ser porque es cierto que se hunde”. A esto, el resto de las emociones contestaron: Y, ¿Qué vamos a hacer ahora?

El Conocimiento que se temía esta pregunta les contestó: “Cada uno puede hacer lo que bien quiera, pero yo les aconsejo que busquen la forma de abandonar la isla… Construyan un barco, una balsa o algo que les permita marcharse, porque el que se quede en la isla desaparecerá con ella. La Previsión y yo, hemos construido un avión y en cuanto acabe la reunión volaremos hasta la isla más cercana”.

Ante estas palabras, las emociones dijeron: “¡No! Pero ¿Qué será de nosotros?”

Dicho y hecho, la reunión finalizó y el Conocimiento se subió al avión con la Previsión, llevando de polizón al Miedo, que como no es tonto, se había escondido en el motor, y así abandonaron la isla.

Ante este jarro de agua fría, todas las emociones, empezaron a construir algo que les salvara: un barco, un velero… Todas las emociones… salvo el Amor. El Amor sentía que estaba tan relacionado con cada cosa de la isla que dijo: “Dejar esta isla… después de todo lo que he vivido aquí… ¿Cómo podría yo dejar este árbol, por ejemplo? Aiiihh…, hemos compartido tantas cosas y tantos momentos…”

Mientras el resto de las emociones se dedicaban a fabricar su barco, el Amor se dedicó a subir a cada árbol, oler cada rosa, ir a la playa y se revolcarse en la arena, tal y como solía hacer en otros tiempos. Tocó cada piedra y acarició cada rama… Al llegar a la playa, a su lugar favorito desde donde podía observar que el sol salía, quiso pensar con esa ingenuidad que le caracteriza: “Quizá la isla se hunda sólo un ratito… y después vuelva a resurgir… ¿Porqué no?”

Así, se quedó durante días y días, midiendo la altura de la marea para ver si el hundimiento no fuese reversible, pero la isla se hundía cada vez más… Aún siendo consciente de que la isla se hundía y que no había vuelta atrás, el Amor no podía pensar en construir para dejar, porque se sentía tan dolorido que sólo podía llorar y gemir por lo que iba a perder.

Entonces, en su cabeza apareció un nuevo pensamiento, y es que la isla era muy grande, y aunque se hundiera un poco, siempre podría refugiarse en la zona más alta… Cualquier opción era mejor que tener que dejarla; además una pequeña renuncia nunca había supuesto un problema para él. Así que, una vez más, se dedicó a disfrutar de cada piedra, árbol, rama, observando al mismo momento que la isla cada vez se estaba volviendo más pequeña.

Luego, sin darse cuenta demasiado de su renuncia, se dirigió hacia el norte de la isla, que a pesar de no ser la parte que más le gustaba, se trataba de la más elevada… La isla se hundía cada día un poco más, y el Amor se refugiaba en un espacio más pequeño…

“Después de todas cosas que hemos pasado juntos…” -le reprochó el Amor a la isla.

Finalmente, sólo quedó un minúsculo fragmento de isla; el resto había sido completamente cubierto por el agua; y en ese momento, el Amor se dio cuenta de que si no dejaba la isla, desaparecería para siempre de la faz de la Tierra…

Caminando entre senderos y saltando enormes charcos de agua, el Amor se dirigió a la bahía. Ya no había posibilidad de construir un medio para huir como lo había hecho el resto; había perdido demasiado tiempo en lamentar lo que perdía y en llorar lo que desaparecía poco a poco ante sus ojos. Desde allí veía pasar a sus compañeros en las embarcaciones. Tenía la esperanza de explicarles su situación y de que alguno de sus compañeros le acogiera en su barco.

Entonces, vio venir el barco de la Riqueza y le hizo señas para que se acercara. La Riqueza se acercó y el Amor le dijo: “Riqueza, tú que tienes un barco tan grande, ¿no me llevarías contigo hasta la isla vecina, no? Yo he sufrido tanto la desaparición de esta isla que no he podido construirme un barco…”

Y la Riqueza le contestó: “Estoy tan cargada de bienes, de dinero, de joyas y de piedras preciosas, que no me queda lugar para ti, lo siento…” -y siguió su camino sin mirar atrás.

El Amor siguió mirando al mar con la esperanza de ver algún otro compañero suyo, y ahí vio venir a la Vanidad en un barco precioso, lleno de adornos, mármoles y flores de todos los colores. Llamaba mucho la atención. El Amor cogió aire y gritó: “¡Vanidad, llévame contigo, por favor!”. La Vanidad miró al Amor y le dijo: “Me encantaría llevarte, pero… ¡Tienes un aspecto!… ¡Estás tan sucio y tan desaliñado!… Perdón, pero creo que afearías mi barco” -y tal cual, se fue.

Y así, el Amor pidió ayuda a cada una de las emociones que veía pasar: a la Constancia, a laSerenidad, a los Celos, a la Indignación y hasta al Odio. Y cuando creyó que ya no había nada que hacer, que su final estaba muy próximo, vio acercarse un barco muy pequeño, el último que quedaba por pasar, el de la Tristeza, y le dijo: “Tristeza, hermana, tú que me conoces tanto, estoy segura de que tú no me abandonarías aquí, eres tan sensible como yo… ¿Me llevas contigo?” Y la Tristeza le contestó: “Yo te llevaría, te lo prometo, pero estoy taaaaaaaaan triste… que quiero estar sola” -Y sin mediar más palabras, se alejó.

El Amor, se dio cuenta de que por haberse quedado apegado a esas cosas que tanto amaba, él y la isla iban a hundirse en el mar hasta desaparecer para siempre. Entonces, se sentó en el último pedacito que quedaba de su isla esperando el final… De pronto, el Amor escuchó que alguien chistaba:“Chst-chst-chst…”

Era un desconocido viejito que le hacía señas desde un bote de remos. El Amor se sorprendió y le dijo: “¿Es a mí?”

“Sí, sí, a ti” -dijo el viejito. “Ven conmigo, súbete a mi bote y rema conmigo, yo tengo sitio para ti, yo te salvo.” El Amor le miró y empezó a darle explicaciones como lo había hecho con el resto de emociones, pero el viejito, sin dejar que acabase la primera frase, le dijo: “Te entiendo, sube al bote..”

El Amor subió al bote y juntos remaron hasta alejarse de la isla. No pasó mucho tiempo y el último centímetro que quedaba de isla terminó de hundirse desapareciendo para siempre. Ante este acontecimiento y esperando a que el viejito le contradijera y le diera alguna esperanza, el Amor murmuró: “Nunca volverá a existir una isla como ésta” .

El viejito asintió… Cuando llegaron a la isla vecina, el Amor comprendió que seguía vivo, podía seguir existiendo, el Amor no se había acabado. Giró sobre sus pies para agradecerle al viejito, pero éste, silenciosamente, se había marchado tan misteriosamente como había aparecido.

El Amor, muy intrigado por todo lo que había pasado con el viejecito, fue en busca de laSabiduría para preguntarle: “¿Cómo pudo ser? Yo no lo conozco de nada y me salvó… Nadie comprendió que quedara sin embarcación, pero él me entendió y me ayudó, él me salvó y yo ni siquiera sé quien es…”

La Sabiduría lo miró atentamente a los ojos y le dijo: “Amigo, él es el único capaz de conseguir que el Amor sobreviva cuando el Dolor que provoca una pérdida le hace creer que es imposible seguir adelante. Es el único capaz de darle una nueva oportunidad al Amor cuando parece extinguirse. El que te salvó, Amor, se llama Tiempo.

Jorge Bucay

Matemática de palabras

"El secreto de la felicidad y la virtud: amar lo que se tiene la obligación de hacer", me dice A. Huxley... Yo, Inevitablemente me retrotraigo a la conversación de esta tarde...


A 380 kms de distancia hablábamos por celular de lo fácil que se va el entusiasmo cuando lo que tiene que pasar es una obligación, él me decía que -con la misma persona-, le cambiaban las ganas que tenía de ver a alguien dependiendo de la obligación que tenga con esa situación de verla... Trataba de explicarme que el sólo hecho de que la persona pueda demandarle atención es lo mismo que hace que él quiera quitársela, como si tener un armario lleno de algo te sacase las ganas de tener ese algo, sólo por tenerlo, aunque ni lo uses... Y yo lo entendía perfectamente...

Ahora vino Huxley y me hizo pensar... "virtud"... "obligación"... ¿Pueden ir juntas? Vamos de a poco... ¿Existe una obligación de hacer en cada uno? ¿Esa obligación es otra que la de ser feliz? ¿Qué es la virtud sino dejarse ser? Bendito embrollo que básicamente dice que hagamos lo que nos gusta, y así todo va a estar bien... O yo la interpreto así; y aunque acepto críticas, defiendo la postura que asemeja la felicidad y el amor -siempre que hablemos de conceptos.

Bien, lo que él y yo decíamos, es que no amamos la situación que nos obliga, que no hay virtud que nazca de lo que hacemos por imposición, y que la felicidad está, sin más secretos, en aquellos momentos que ocurren por elección... cuando pasa la libertad.

Cuando pienso que esta interpretación no es buena, recuerdo a Ludwig y eso de "todos los problemas filosóficos son problemas de entendimiento", y se me pasa.




9 + 17

Dueño de este insomio y mi sonrisa,
enemigo de los jeans y las camisas,
defensor de Sabina y lo simplista,
desarraigado de reproches y empirista.

Busca del momento sin necesitar de fundamento
para poder ser honesto sin perderse su aislamiento,
dejando que pase rápido cualquier espamento
y sabiendo que mientras no diga no está mientiendo.

Traza fugas con conocimiento de arquitectura
en cada una de mis posibles estructuras,
recoge lo mejor en las tomas de altura
dejándome callada su mágica hermosura.

Dueño de su histeria sin paciencia
heroico del escape y la conciencia
amigo de los perros y la esencia
profano del amor y las apariencias.

Así lo describo y no me alcanza
para sumar lo que multiplica en mi balanza...

Cuando es cómodo

Ahora lo mejor es que digas vos,
yo me cansé de querer hablar
las decisiones pueden ser de los dos
ando con pocas ganas de ganar.

Vine apurada, llegué con algo de a dos
-no suelo evitarlo-, desistí abandonar
una noche cuestionándome en tu voz;
es que todavía escucho, hay para arrancar...

La historia de siempre, 
versión nuevamente
practica el chanchullo
de que el amor no es mullo. Y...

De nuevo en la rutina con la falsa compañia
peleando la frazada y enogordando nicotina.
¿Hasta dónde duran las ironías?
¿Porqué no te asusta la mentira?

La otra vez te imaginé, forcejeando recuerdos
en un libro que no vamos a contar,
con un whatsapp sumando un "nos vemos :* ",
para prometerme volver a empezar...

Que fácil se manejan los antojos
cuando no se lidia con las ganas,
Que poco duran los antojos
cuando no se lidia con las ganas.

De nuevo en la rutina sin la falsa compañia
disponiendo la frazada y enogordando nicotina.
¿Hasta dónde dura la ironía?
¿Porqué no te agobia la mentira?


Proyección App

Listo. Hay uno nuevo que encaja en el plan mágico. Hablamos lo suficientemente poco como para que ya sepa dos o tres cosas que caben dentro del modelo que me armé. Tengo que saber el apellido así sé qué nombres les invento a nuestros futuros hijos… Por suerte todavía tampoco lo vi personalmente, cruzamos corazones en una de las app nuevas, vi catorce fotos en su perfil y me mandó una quinceava por whatsapp… También intercambiamos veintisiete audios, y hablamos hace cuatro días. Me encanta… Puede ser ÉL…

Seguramente vuelva a pasar, que en dos semanas -sino antes- ya no lo aguante más y piense que es un pelotudo. Si lo pienso un poco, ya me está empezando a molestar que, en realidad, lo que dice no es tan así, y si me concentro en la falta de ortografía casi que me puedo ir a dormir sin pensar devuelta en él. Pero hoy me encanta…

Esta sensación de ilusiones en la mente, estas ganas de bajar letras, la música que acompaña el sentimiento, hasta sonreí cuando dos se daban un beso en la esquina y le di like a un post que charlaba del amor. Que poco dura… La magia se acaba cuando se descubre el truco, y éste se lleva la ilusión. La mentira es una situación que no ocurrió ni se planea que ocurra; el secreto es no saber que está pasando ni qué… Y ahí está la magia. Esa magia que nos dijeron que se parece al amor, y que en realidad solo cabe en el enamoramiento hacia nuestras proyecciones.


Esperá.

Si vos querés vuelvo potable el mar,
pero esperá.
Todavía no podés, 
y puede que nunca quieras; 
igual te espero, asique esperá.

Schopenhauer no está equivocado, 
la voluntad es deseo, 
y este muere al realizarse, 
vos, mejor, esperá.

La vida se agota desde que es, el tiempo no es verdad,
y aunque Nietzsche también esté en lo cierto
retorno a gusto a lo eterno de esperarte;
asique vos, por las dudas, esperá.

Porque Heidegger me hizo saber que vos no eras de los "uno", y creo cierto que el sol sonrió más de lo que Einstein cuando supo que era tu estrella... De ser Bach le reprocharía a Breuer que nos invite a desollinar la tragedia del origen... ¡Sólo hay que crear y esperar!

Esperar con la mismas ganas de hacer mientras se espera, que tuvo Ana Frank; esperar que el tiempo deje de mentir, o de estar. Esperar. Esperar desde la despreocupación de Gandhi a lo piramidal y la inventiva de Edison, para desentonar.

Esperá, hasta que quieras un amor de verdad.





Corazón delator

¿No les he dicho ya que lo que toman erradamente por locura 
es sólo una excesiva agudeza de los sentidos?
E. Allan Poe




Parece sospechar, parece descubrir en mi 
que aquel amor 
es como un océano de fuego.
(...)
Fui victima de todo alguna vez.
G. Cerati



Ver, ni deber.

Todavía no lo vi,
pero lo sé.
Aunque no haya escuchado su nombre, 
entiendo su forma de andar,
ese saber ir por la vida
buscando lo original
arrebatando -con complicidad- la sonrisa callejera
de los que se cansaron de buscar.

Está. Donde todavía no sé si estuve
pero quiero volver a estar, 
está...

Algo nuevo,
a la deriva de la sensatez,
encuentra lo que no entiende y
reconoce lo que es, ya no pretende
cara, paciencia, ni edad.
Alcanza lo que hay,
la mutación del instante se desprende,
y el deber, ahora nace de ver.




El puente hacia el infinito


"Las personas más avanzadas, pensé, ¡son las más solas! El cielo hacía girar lentos y escarchados mecanismos de relojería allá en lo alto, sin preocuparse.
¿Acaso estos perfectos no tienen almas gemelas porque han superado, al crecer, las necesidades humanas?
No hubo respuesta de la azul Vega, que reverberaba en su arpa de estrellas.
Alcanzar la perfección no sería problema mío por un montón de vidas más, pero se supone que esas personas nos indican el camino. ¿Acaso han dicho olvidaos de las almas gemelas, porque las almas gemelas no existen?
Los grillos gorjeaban lentamente: tal vez, talvez.
Contra ese muro de piedra, mi noche se estrelló hasta acabar. Si eso es lo que dicen, gruñí para mis adentros, se equivocan.
Me pregunté si ella estaría de acuerdo, donde quiera estuviese en ese minuto. ¿Se equivocan, mi querida desconocida?
Donde quiera estuviese, no respondió.

...


Somos el puente hacia el infinito, arqueado sobre el mar, buscando aventuras para nuestro placer, viviendo misterios, eligiendo desastres, triunfos, desafíos, apuestas imposibles, sometiéndonos a prueba una y otra vez aprendiendo el amor" 

Richard Bach



Limerencia inmarcesible e inefable

Limerencia(anglicismo proveniente de limerence) es un estado mental involuntario el cual es resultado de una atracción romántica por parte de una persona hacia otra, combinada con una necesidad imperante y obsesiva de ser respondido de la misma forma. La psicóloga Dorothy Tennov acuñó el término limerence en 1977, publicándolo en 1979 en su libro Love and Limerence: The Experience of Being in Love ("Amor y limerencia: la experiencia de estar enamorado"). 
Inmarcesible: Que no puede marchitarse.
InefableQue no se puede explicar con palabras, inenarrable.



{ para nunca variar }


reconstruir
cimientos
perplejos
que añejos
no acaban
de constituir.

-ISO2001-

El amor no se caza

No estoy en contra del amor, ni del casamiento; sólo estoy absolutamente en contra de la idea de casarse por amor.

Esta conclusión me lleva a discutir con todo el que la recepta, situación que por una parte me gusta porque me invita a debatir, pero por otra me deprime porque me enfrenta con la realidad tan llena de vacío que intento evadir la mayoría del rato.... La cosa es así: el matrimonio es una sociedad en la que dos personas se deben obligaciones recíprocas y se estatuyen condóminos sobre una parte de su propiedad -devenida ahora en "bienes gananciales"-, entiendo que desde dicho "acuerdo de voluntades" (uso las comillas porque me permito dudar de que realmente hayan acordado voluntades a tales fines) los esponsales son  propietarias de derechos que le permiten demandar cohabitación, fidelidad, alimento y asistencia (en virtud del art 198 del Código Civil Argentino Ley 17.711) del que ahora es su cónyuge. 
La situación particular que está viviendo la legislación en temas de familia en el derecho Argentino, me trae a escribir del tema cuando le quedan sólo 52 horas de vigencia a una ley que muta drásticamente a otra donde, por ejemplo, desaparece la exigencia de invocar una causa para cambiar nuevamente de estado civil, y se incorpora la posibilidad de contraer matrimonio entre los que tienen el mismo sexo. Ambos hechos que no están para nada en tela de juicio en este apartado, son ejemplos de las condiciones que vienen implícitas en el "acuerdo de voluntades" donde los flamantes esponsales son dos, de las tres partes firmantes del "acuerdo". El Juez del Registro Civil, representando al poder estatal, da Fe de la celebración del matrimonio mientras lee a los futuros esponsales tres artículos del aún vigente Código Civil (Arts 198, 199 y 200), luego con su firma certifica que ambos están en pleno conocimiento de los deberes y derechos que surgen de tales normas y que se comprometen a cumplirlas. De esta manera, se establece la institucionalización del "amor" (uso las comillas porque entiendo que fue el aparato estatal el que se disfrazó de sentimiento).

¿Porqué un Juez para decir que dos se aman? Porque la sociedad conyugal viene a regular uno de los cinco elementos de la persona que más le importa al Estado, y éste es la propiedad; es la confusión de patrimonios de los cónyuges lo que inmiscuye al Gobierno en las obligaciones que se imponen los que "se aman", y esta confusión que revela la intención -desde la imposición de fidelidad y cohabitación que pretenden la familia hasta culminar en la alimentación y asistencia que son su resultado- se plasma en las necesidades cubiertas que, de faltar, tendrías que cubrir el propio Estado, y ahora sólo las maneja... 


Entendiendo así las cosas, veo acertado contraer matrimonio con otro con quién se pretenda una sociedad de reproducción y crianza, programada y reglada, que prevee límites, seguros y beneficios, que otorga preferencia en créditos bancarios, y que posiciona socialmente en un nivel de confianza, estabilidad y "progreso".


Por otro lado, me parece terrible que dos que se aman se obliguen y dejen entrar reglas en lo puro de un sentimiento que no respeta imposiciones a la hora de sentir ni proyectar... Estoy segura que el amor, ese que no tiene comillas, no necesita de terceros ni testigos que lo avalen y menos a una sociedad que lo juzgue....

Del casamiento por iglesia no voy a escribir, tengo miedo de que Nietzsche me tire de los tobillos mientras duermo si le brindo atención a los retrógrados...

Lo mejor de todos los días




"Todas las mañanas mi motor vos encendés....Hay tiempo nomás, todo el tiempoVamos a besar la nieve y vamos a volar, vamos a besar, este cielo, nada, nada, nunca nada nos va a separarsomos una llama en el invierno..."
("Canción de cuna"- Los Piojos)



"Hoy que no hay tiempo que perder, que todo anda a reloj, que se destruye sin razón, y la vida muere en un discurso... Y alguien se encarga de encerrarte, y otro prepara el fin del mundo, y tan lejana queda la esencia, que sólo el hecho de encontrarte -para mí- le da sentido a mi vida"
("El viento que todo empuja" - La Regna)





La velocidad del no amor

Un torneo de desesperación que busca llegar ansioso a la meta me descubre corriendo, cual si fuese yo el conejo de Alicia, como si no pudiese dejar de llegar tarde a todas las reuniones donde me demandan estar atenta. Hace más de un mes que no escribo, creo que eso me hizo mal. Por suerte, en este instante se va remediando, con cada tecla que tocan las yemas de mis dedos el mal se aleja y el reloj vuelve a dejar de importar, la vorágine se me olvida, lo vuelvo a pitar, afuera está la luna, el frío ya llegó y mi perro ahora duerme más cerca del fuego (sí, hay un hogar en este hogar, aunque los leños no son de madera y el fuego sale de algo así como una hornalla gigante que se llama anafe).

El post de hoy cuenta de un cuento con moraleja, dónde O´Henry me narra, con nueva voz y las mimas palabras, que el amor se equivoca cuando resigna, y que incluso acierta cuando está equivocado. "Los regalos perfectos" cuenta que dos enamorados empeñan por separado "su tesoro", para comprar lo que al otro le falta para complementar su "su tesoro", esto es: ella desea un broche para su pelo que atesora, él desea una cuerda de oro para su reloj que atesora. Ella vende su pelo, él vende el reloj. Ambos - y en época de Navidad- compran lo que el otro quería para obsequiárselo; y ya no puede usar -claro está. 
{Qué pocas palabras necesité para tan buena historia...}

Sin más, el cuento termina por mostrar la sabiduría que hubo en esos regalos, y en una analogía con los reyes magos -que ofrecen, por sintetizar, lo elemental- funda su postura que defiende - y bajo mi exclusivo prisma torneado- la simbología que encierra el amor y sus formas, lo simbólico de las manifestaciones, el pre-discurso que contornea nuestra manera de otorgar sentimiento en la repetición de una ponderación que -a la vista está- no es nuestra...

Así, en mi carrera de hoy, lamento -aunque no me guste reconocerlo- no tener ESO que perder. Yendo rápido las cosas no adentran -porque las cosas son COSAS, y como ya lo dije en otro post y como también lo dice el Código Civil (que desde Agosto también será Comercial) tienen precio, y "lo que vale no se compra". Quise decir, antes de perderme en el derecho que no deja de perderme, que acumular obligaciones en busca de capital es directamente proporcional a des-acumular ratos para sentir.

Así, me voy a dormir, después de un cuento hermoso que casi había olvidado, de una moraleja que no deja de darme un poco de bronca por lo buena que es, y con bastante ganas de hacerle cucharita a alguien más que a Schopenhauer, mi perro.



El amor, por un pequeño príncipe

"- Te amo - dijo el principito. 

- Yo también te quiero - dijo la rosa. 

- No es lo mismo - respondió él…  Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las expectativas personales de afecto, de compañía… Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes.
Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el “bien” querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes... Cada ser humano es un universo.
Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado que nace en un donarse, es darse por completo desde el corazón. Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento...
Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no puede sufrir, pues nada ha esperado del otro... Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da en el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enojos, de tus luchas, de tu error...
Porque el amor trasciende el enojo, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría. Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía.
Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos.
Dar amor no agota el amor, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar... 

- Ya entendí - dijo la rosa.

- No lo entiendas, vívelo - dijo el principito."

Saint Exúpery

En marcha

Si todo lo vivido fue lo que me trajo hasta hoy,
será porque no quiero ser de otra forma.
Es porque lo que falta es a hasta dónde voy,
será porque no estaré siguiendo normas.

Voy a salir a andar algo nuevo para poder encontrar
todos los dones que me aporten los problemas del viaje.
Tendré los cinco sentidos dispuestos a fabricar
todos los momentos que cargarán el equipaje.

Y así, en marcha me encontré sóla y sin pared.
Y así, en marcha me encontré flaca y a fin de mes.
Y así, en marcha me encontré segura de cabeza a los pies.

Mantendré la sonrisa atenta y el juicio de lado
cada vez que descarten lo malo y propaguen lo humano.
Estaré cerca de las objeciones y de las nuevas versiones
toda vez que el himno se alze contra malversaciones.

No voy a dejar que reine la paz en mis escritos,
porque quiero que mi canto se transforme en gritos.
Abriré todas las fronteras de mi mente indómita
buscando hacer que mi vida sea pura incógnita.

Y así, en marcha me encontré contenta y sin saber.
Y así, en marcha me encontré desafiando al deber.
Y así, en marcha me encontré feliz de poderte ver...

Si todo lo vivido fue lo que me trajo hasta hoy,
será porque soy estando en mi historia.
Es porque no me importa para dónde voy,
será porque te quiero llevar en mi memoria.

Y así, en marcha me encontré vulnerada y sin temer.
Y así, en marcha me encontré enamorada de querer.
Y así, en marcha me encontré feliz de podernos ver..