Mostrando entradas con la etiqueta Conclusiones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Conclusiones. Mostrar todas las entradas

Orden y progreso; caos y evolución

La sociedad como la entendemos hoy, y desde principios de 1800 en Argentina, es concebida como un elemento del Estado. El Estado se origina con el “pacto” que realizan las personas entre sí -la sociedad en conjunto-, mediante el cual se subordinan desde el nacimiento a una voluntad superior a la suya individual, en pos de una persona colectiva -el mismo Estado- que les garantiza la supervivencia y la coherencia de normas convivenciales, dentro de un determinado territorio. Este nuevo gobernante procura el bien de todos sus integrantes y de sí mismo, ya que posee herramientas para hacerse perdurar y puede deslegitimar cualquier acto que se le oponga “para mantener el orden público”. Así se conforma la organización social, y la verdad absoluta en la Edad Moderna.
La toma de las Bastilla en Francia fue el hecho simbólico que puso fin a la monarquía, aceptar que “el hombre es el lobo del hombre” fue el reconocimiento simbólico de la autodestrucción que venía. La idea del Estado que se adueña de parte de nuestra libertad a cambio de protegernos sólo es viable si existe eso de lo que nos tiene que proteger. La estrategia de inventar enemigos para plantar un ataque encaja perfecto con el plan de perpetuar la concentración de poder, y aumentarlo. Quiero decir, el paradigma en el que nos movemos hoy contempla que el ser humano, en estado de naturaleza, es agresivo, y que su actuar estaría regido por “la ley del más fuerte” . Para que no nos matemos entre todos, nació el Estado. ¿Y cómo actúa el Estado? Con la ley. Tengamos presente que hablo de un contexto que formó la realidad de personas que vivieron entre mitad del siglo XVI y entrado el siglo XIX. Desechada la idea de Dios como razón y centro del universo, incorporadas las enseñanzas de los astrónomos, invadidos por guerras e incertidumbres, volvimos a empezar, y fuimos a los griegos, y entendimos a los romanos, y creamos las ideas de orden moderno. Planteamos un progreso en los valores y nuevas verdades absolutas, esta vez, desde el consenso y la supuesta participación. Quisimos ser Atenas, nació el espíritu democrático.
En la actualidad, la ley es un instrumento indispensable y obligatorio, que impone a todo transeúnte la situación de tener que acomodar su conducta a las estipulaciones previas que redactó. Es decir, “si tu cuerpo está dentro de las líneas imaginarias que delimitan mi país, le tenés que hacer caso a lo que escribí, si no lo hacés te sanciono”. Así, la ley viene a decir no sólo que no podés, sino cómo tenés que hacer lo que sí podés, mientras que -y a la vez- autoriza las instituciones que te forman y distribuye los recursos de tu entorno. Si la idea es que el Estado es democrático, y el que gobierna es el pueblo, la representación de los 330 legisladores pertenecientes a 8 partidos distintos pone a los casi 42 millones de habitantes de Argentina en una situación muy distinta a la de los griegos de A.C. El artículo 1 de la Constitución Nacional establece que nuestro país es democrático, pero que además es una república y es federal. Que sea republicano implica que hay una equivalencia de poderes, el Estado administra con el Poder Ejecutivo, dispone con el Poder Legislativo, ejecuta con el Poder Judicial; por eso la ley sale -en situación normal- de la aprobación del PE a lo dictaminado por el PL y es operada por el PJ. El federalismo sirve -para este tema en concreto- sólo para hacer mención al caso de que legisladores que viven en Buenos Aires deciden por pueblos de montaña con una realidad de más de 3000 km de distancia y diferencia.
Nosotros, asumidos como seres sociales, estamos atados a la noción de Estado en cada metro de este planeta y condicionados -en todo momento- a actuar acorde a su estructura. Necesitamos plata para sobrevivir porque la ley defiende el derecho a la propiedad, existe la desigualdad porque se contempla la herencia, hay delincuentes porque escribimos delitos, competimos porque sabemos entablar pleitos, etc, etc. Todo lo que podés hacer, ya está definido y condicionado. La ley que en juicio se presume conocida por todos, está escrita para que la entiendan muy pocos. Las reglas del juego contemplaban estas estrategias.
¿La solución? Dejar de pensar que somos capaces de prever todas las posibilidades. La solución que dio la ley se forma y forja en una moral uniforme, limitando conditio sine qua non la posibilidad de que existan individuos auténticos. Un individuo -por definición etimológica- no está dividido, y asumir que nos manda una ley, es asumir que somos sujetos de derecho, lo que es igual a decir que estamos sujetados a un cúmulo de normas que no elegimos. Si creemos que se nos puede sujetar estamos dividiéndonos, lo que queremos contra lo que debemos. Sería mejor que las leyes de la mecánica cuántica gobiernen el actuar de las personas, no es más alocado pensar que la simple apreciación modifica el resultado ó que existen infinitas probabilidades de un hecho, que la situación de que un par de libros puedan estipular y condenar la conducta de más de 7 mil millones de personas en el mundo. Hay que hacerle caso a Einsten en este punto: “si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Si el problema es cómo cambiar el paradigma, hay que empezar por abandonar las viejas premisas. Si progresamos con el orden hasta acá, evolucionemos con el caos de ahora en más.

Egos obesos

No encuentro forma de llegar
al lugar donde escuchás
y vos, por las dudas concluis
dicho sin información, que no pedí.
Es frustrante lastimarnos
y bastante bruto consolarnos,
la distancia vino a hacer
lo que el amor no supo aprender...

Palabras, palabras, palabras,
acumuladas, palabras, palabras,
ninguna nunca podrá
alcanzar para contestar
lo que no sabemos afrontar...

Finito el tiempo

El único límite que conozco al “creer es crear” es mis ganas de vivir infinito y mi convicción de la finitud del tiempo… Recuerdo “Waking life”: "En realidad, la brecha entre, digamos, Platón o Nietzsche y el humano promedio es mayor que entre los chimpancés y que el humano promedio. El reino del espíritu auténtico, el verdadero artista, el santo, el filósofo, rara vez es alcanzado. ¿Por qué tan pocos? ¿Por qué la historia del mundo y la evolución no son historias de progreso, sino más bien esta interminable y fútil acumulación de ceros? Valores mayores no se han desarrollado. Mierda, los griegos hace 3.000 años, eran tan avanzados como nosotros. ¿Cuáles son estas barreras que detienen a las personas de llegar a cualquier lugar cercano a su potencial real? La respuesta a esta pregunta se puede encontrar en otra pregunta, que es: ¿Cuál es la característica humana más universal - el miedo o la pereza? ". Ambas, diría yo. La acumulación de recursos vino a ofrecernos el imaginario de finitud, asociado a la necesidad de darse una practicidad/utilidad al hecho de estar vivo, al mismo tiempo que se la fraccionaba. Tantos segundos, son tantas horas, que hacen tantos meses y así te podés morir en tantos minutos ¡ACTUÁ!

Los griegos se enfrentaron con la situación de cuestionarse, planteando una desigualdad estructural contra los que no tenían ese privilegio. La desigualdad en la especie humana existe desde que existe el humano. Y dista mucho de parecerse a las condiciones de desigualdad en las manadas de los demás mamíferos. Existen líderes en todas las especies de animales, pero somos la única capaz de razonar contra-natura, contra nosotros. Inventamos un sistema para no ser perezosos, moverse para hacerse del alimento necesario y vivir sin estrés parece un panorama poco alentador para la mente humana. La capacidad de razonar nos impone aprovecharla, exigimos el máximo confort a nuestro cerebro para ir sobrellevando el mundo que vamos diseñando, al unísono, a prueba y error, guiados por una conciencia, inconsciente y, colectiva.


Despertar a la vida es casi como conjugar las 9 revelaciones de James Readfield con los aforismos de Nietzsche, después de haber leído a Wittgenstein y de ver una película sobre la vida de Marie Curie. Un cuanto contradictorio, lógico, apasionante e intelectual. La intelectualización de la idea es el “yo creo”, se crea lo que se cree a partir de la proyección mental. El sueño lúcido es ese momento donde el tiempo que conocemos como tiempo no existe. No hay un reloj para medir el tiempo ahí, por eso somos inmortales en el sueño ¿Y la vida existe sin el tiempo? Nuestros ojos han experimentado la muerte, sea de un insecto, de un drama policial televisado, de un familiar, etc. Sabemos que alguien que puede dejar de Ser, de existir, de un momento a otro. Reconocemos la muerte aunque tengamos el cuerpo tangible del difunto en brazos, y sabemos que “ya no está” aunque nos pese su cuerpo. Se le acabó el tiempo. Es como que si desde que salimos de nuestra madre se nos enciende un reloj que nos determina, nos dice que tenemos todo el tiempo que él disponga para hacer todo lo que queramos en esta experiencia vital, después ya está. Se te acabó el tiempo.

Universo en teorías, por Pictoline


Mágica potencialidad

Existe, aquella magia con la que los artistas plasman el amor. Existe. La conocí una tarde de primavera, y no se parece a ninguna palabra que antes haya sido empleada; entiendo que por eso cuesta tanto reconocerla... Es fuerte, y excede al lenguaje en la constatación de la imaginación, disimula el advenimiento del Ego con certeza inconsciente, retuerce el significado de la lógica hasta enchufar los transmisores que empujan... Así de imaginable es, y más. Infinita.

Y si el infinito es el estado de la conciencia que reconoce no reconocer límites, se trasluce que el encasillamiento que se nos impuso -por definiciones- en el mundo material, encontró el espacio para filtrarse en el imaginario del diccionario. Cada palabra es, sin más, el resultado de la construcción de cada ser humano, y a la vez, la causa -circulo virtuoso para la limitación, circulo viciosos para la dominación-; sin embargo y a pesar, definimos infinito, le pusimos un símbolo y no nos dimos herramientas para explicarlo. La mágica potencialidad es igual, y a la inversa, porque da lo mismo. La mágica potencialidad es ser consientes de la percepción inconsciente del infinito, de lo que no se supo limitar, y ahí encontrar el amor, que se retroalimenta, creyendo mientras crea... La materialización intangible del "yo creo". Así aprendí a amar, creyendo en el poder creador de la imaginación y estando dispuesta a encontrar lo que nunca deje de buscar.

Y hoy amo, me amo, lo amo, nos amo.

Un mar de fueguitos

Un hombre del pueblo de Negua, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.

A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.

-El mundo es eso - reveló-. Un montón de gente, un mar de fueguitos.

Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.


Eduardo Galeano

Cuando es cómodo

Ahora lo mejor es que digas vos,
yo me cansé de querer hablar
las decisiones pueden ser de los dos
ando con pocas ganas de ganar.

Vine apurada, llegué con algo de a dos
-no suelo evitarlo-, desistí abandonar
una noche cuestionándome en tu voz;
es que todavía escucho, hay para arrancar...

La historia de siempre, 
versión nuevamente
practica el chanchullo
de que el amor no es mullo. Y...

De nuevo en la rutina con la falsa compañia
peleando la frazada y enogordando nicotina.
¿Hasta dónde duran las ironías?
¿Porqué no te asusta la mentira?

La otra vez te imaginé, forcejeando recuerdos
en un libro que no vamos a contar,
con un whatsapp sumando un "nos vemos :* ",
para prometerme volver a empezar...

Que fácil se manejan los antojos
cuando no se lidia con las ganas,
Que poco duran los antojos
cuando no se lidia con las ganas.

De nuevo en la rutina sin la falsa compañia
disponiendo la frazada y enogordando nicotina.
¿Hasta dónde dura la ironía?
¿Porqué no te agobia la mentira?


Deseducarse

La solución a cualquier problema es dejar de colocar a la situación en el "casillero" de problema.
El lenguaje es el único límite a nuestro mundo, diciendo con esto que: a) el mundo/realidad es tan individual como la subjetividad; y que b) sólo existe lo que podemos decir que existe.
Sólo puedo estar enferma de alguna de las patologías que la medicina consideró como enfermedad; no puedo padecer de Tuipoyersa porque no existe (¿O desde que la tipeé y por el encuadre semántico ya vale como "enfermedad no aceptada de la cual se desconocen los síntomas"?). No hay remedio sin definición de situaciones ligadas a un término. No hay cura cuando se desconoce qué curar.
No soy capaz de desear nada que no haya sido previamente definido, al menos, por su utilidad. No puedo imaginar dispensando al lenguaje. No hay para creer fuera de las opciones del diccionario, ni para crear lejos de las fuentes.
La habilidad consiste en deseducarse, cultivándose. El riego de formacion debe ser constante, medida, seleccionada y variada. El sol es vital.

"Todo aquello que el hombre ignora, no existe para el.
Por eso el universo de cada uno, se resume a su saber".
-Albert Einstein.

Proyección App

Listo. Hay uno nuevo que encaja en el plan mágico. Hablamos lo suficientemente poco como para que ya sepa dos o tres cosas que caben dentro del modelo que me armé. Tengo que saber el apellido así sé qué nombres les invento a nuestros futuros hijos… Por suerte todavía tampoco lo vi personalmente, cruzamos corazones en una de las app nuevas, vi catorce fotos en su perfil y me mandó una quinceava por whatsapp… También intercambiamos veintisiete audios, y hablamos hace cuatro días. Me encanta… Puede ser ÉL…

Seguramente vuelva a pasar, que en dos semanas -sino antes- ya no lo aguante más y piense que es un pelotudo. Si lo pienso un poco, ya me está empezando a molestar que, en realidad, lo que dice no es tan así, y si me concentro en la falta de ortografía casi que me puedo ir a dormir sin pensar devuelta en él. Pero hoy me encanta…

Esta sensación de ilusiones en la mente, estas ganas de bajar letras, la música que acompaña el sentimiento, hasta sonreí cuando dos se daban un beso en la esquina y le di like a un post que charlaba del amor. Que poco dura… La magia se acaba cuando se descubre el truco, y éste se lleva la ilusión. La mentira es una situación que no ocurrió ni se planea que ocurra; el secreto es no saber que está pasando ni qué… Y ahí está la magia. Esa magia que nos dijeron que se parece al amor, y que en realidad solo cabe en el enamoramiento hacia nuestras proyecciones.


Esperá.

Si vos querés vuelvo potable el mar,
pero esperá.
Todavía no podés, 
y puede que nunca quieras; 
igual te espero, asique esperá.

Schopenhauer no está equivocado, 
la voluntad es deseo, 
y este muere al realizarse, 
vos, mejor, esperá.

La vida se agota desde que es, el tiempo no es verdad,
y aunque Nietzsche también esté en lo cierto
retorno a gusto a lo eterno de esperarte;
asique vos, por las dudas, esperá.

Porque Heidegger me hizo saber que vos no eras de los "uno", y creo cierto que el sol sonrió más de lo que Einstein cuando supo que era tu estrella... De ser Bach le reprocharía a Breuer que nos invite a desollinar la tragedia del origen... ¡Sólo hay que crear y esperar!

Esperar con la mismas ganas de hacer mientras se espera, que tuvo Ana Frank; esperar que el tiempo deje de mentir, o de estar. Esperar. Esperar desde la despreocupación de Gandhi a lo piramidal y la inventiva de Edison, para desentonar.

Esperá, hasta que quieras un amor de verdad.





Tengo un amigo para no presentarte

Su magia contagia, 
su exceso corrompe, 
su astucia asusta, 
su generosidad sorprende, 
su dilema cuestiona, 
su inestabilidad enerva
sus noches enseñan, 
sus días aprenden, 
su inteligencia irrumpe, 
su paciencia no vino, 
su delirio divierte, 
sus valores nutren,
sus ojos prometen, 
su confianza me honra,
su persona me llena.

---------------------------------------------------------------------------------------> Compartirlo no es para mi.

Magia austral, belleza Andina.

Se termina otro cielo, justo cuando ya salía el nuevo. Como siempre. Coordinada simplicidad nada simple de lograr. Del día a la noche; de la noche al día. Así se sucede la vida fragmentada en días que dependen de horas para contar los minutos que los segundos tardan en cambiar de color... Como si al tiempo le importase existir y a la naturaleza le ocupase el tiempo, así nos mentimos. Así encajamos, ahí dicen que somos.
Ahora, acá -mientras pasa lo que escribo y no describo-, no importa el espacio. En este instante, la tierra canta con el crujir de los Alerces, truena en el manso de los lagos, grita desde todos los picos de montaña...

La Patagonia vive. Vive mágica. Vive austral, bella, austera... Vive Andina.
La Patagonia siente. Y yo la siento; y mi perro también...
Lo demás dejó de pasar.

El Bolsón

Una pequeña babilonia que de a ratos se me confunde con tribu. Personajes que buscan (y encuentran) en un mes recolectar para sobrevivir otros once, usan la astucia de ofrecer el mejor servicio al más bajo precio (y viene con sonrisa incluída)... El "hippie" y el "marginal" son muy buenos en determinadas cuentas. Los hippies son cada vez más chicos, o yo no estoy parando de crecer, los "marginales" es un término que me estaría prestando el Psicólogo David Diaz Fridman (quién también me hizo de guía -casi- local en mi primer "excursión" en este reparo de viento cordillerano). El bolsón es todo comillas, porque acá sí vale como cada uno lo ve, acá esta todo bien con estar bien. Un mes. Enero hace del bolsón un mundo que deja de existir con la crecida de la caña de febrero y sus amigas las ratas, el viento se repara pero espanta, en invierno no hay para que turistas hagas esquí, y nieva, sí que nieva... 
Se quedan los que aman este lugar, los que por ahora no decidieron a dónde ir, los que tomaron una porción de tierra cerca de los 70 y mantienen la tenencia en busca de la expropiación del dominio estatal, los que toman tierras hoy, los últimos descendientes de aborígenes que originariamente ocuparon el lugar, y algunos más con los que no llegué a charlar. Es muy particular la vida del montañés... La gente de montaña tiene ese temple que esconde anécdotas cargadas de aventuras que salen a montones al poco rato de entablar confianza, tienen una manera particular de entretenerme y desafiarme con sus historias... En parte porque me hubiese gustado nacer cerca de la energía de la montaña, en gran parte porque no le tienen miedo a la inmensidad.

Dicen que la energía acá es contagiosa, 
yo creo en que la agarré.

Patagonia Sur

Pasa -a veces- que el sólo hecho de estar te hace, estar bien.
En ese lugar el momento da igual para el tiempo, y la pasta casera de alguien del NEA te recuerda que la Patagonia Sur tiene la magia de los que quieren estar.

El lujo no es vulgaridad, la materialidad lo es. 

Los que tienen el privilegio de tolerar el viento disfrutan los manjares de colores que dan las rocas, el lujoso cielo rosado perdió hace rato el reloj y se pasea fuera del horario de protección al menor.
Llevo 9 días y más de 2000km en Santa Cruz, y aunque vine a pasar antes de donde iba, no me estoy queriendo ir...

Mi Política

Mi política no tiene nada que ver con la de este nuevo gobierno, ni tampoco con el anterior. Dieron para elegir dos modelos de gobierno antagónicos; el que se fue nos dijo que no miremos para afuera, que nos ocupemos fronteras para adentro; el que vino ahora nos dice que no podemos obviar que estamos inmersos en un mundo político y que nuestras fronteras deben acordar con otras. 
Hubo dos opciones: 
a) Discurso nacionalista
b) Discurso globalizador
A mi me faltó la opción de "ninguna de las anteriores son correctas".
Los año pasan, y yo sigo sin creer en las fronteras. No encuentro lugar en la lógica para dividir políticas sin criterio de elección personal. El nacionalismo es retroceso, aferrarnos a la historia es atadura, eligir de adversario al progreso no libera. La globalización es la vedette de la mentira, la promesa de la clase media y la realidad de los opresores. Ambas ideas llevan al desastre de las ideas. La política se pensó para que deliberen pocos mientras muchos se entretienen. Te pagan por la atención, pero no por la que das sino por la que te prestan. Votás, elegís, una vez cada cuatro años te sirve un tríptico de papel de diario con colores que tiñen la propaganda de una mueca planeada. El sobre en la urna, ese es tu grito. Un grito secreto, obligatorio, universal, sin eco, no sueña.


Vale aclarar que de lo que hablé fue de políticas y no de realidades, dado que en la práctica los referentes de los modelos antagónicos mutan sus delitos por antonomasia. 

¿Qué se elige cuando tu opción no cabe en las ideas de los que eligen? 

Leer una buena novela, acariciando al perro.

Pies




Ahora que todo queda en otro lado,

que las distancias las acorta el entusiasmo,
que en cada ladera aguarda la sed.

Mientras te dure que sonrías, 
porque puede ser,
Vas a seguir tus pies.

Ver, ni deber.

Todavía no lo vi,
pero lo sé.
Aunque no haya escuchado su nombre, 
entiendo su forma de andar,
ese saber ir por la vida
buscando lo original
arrebatando -con complicidad- la sonrisa callejera
de los que se cansaron de buscar.

Está. Donde todavía no sé si estuve
pero quiero volver a estar, 
está...

Algo nuevo,
a la deriva de la sensatez,
encuentra lo que no entiende y
reconoce lo que es, ya no pretende
cara, paciencia, ni edad.
Alcanza lo que hay,
la mutación del instante se desprende,
y el deber, ahora nace de ver.




Cuando cae agua del cielo

Todavía no entiendo porqué no hay paro cada vez que llueve, y eso que llevo varios años cuestionándolo... Es obvio que el cielo no quiere que yo "tenga que hacer" en un día de lluvia, mejor si me encierro en mi nido -aunque a veces, muchas veces, sea una cueva-, mejor si sólo salen los que quieran usurparlo, el resto van a maldecir y el cielo ya no se banca más puteadas... 


Y yo, me quejo con poco sentido, sigo acá, donde el muro.
                              Y bajo la lluvia.








No sé porqué no nos estamos dando cuenta de la improductividad 
de imponer,
 ni de la tristeza 
de no cuestionar.





Lo que yo quiera

He estado durmiendo a dos metros bajo tierra 
y ahora he decidido dormir sobre la tierra. 
He pasado tanto tiempo lamentando lo que no entendía 
que ahora prefiero que me den las claras del día. 

(...)

Aprendí a escuchar la noche,
no pienso enterrar mis dolores,
para que duelan menos voy a sacarlos 
fuera
cerca de mar
para que se los lleve
el viento. 
para que se los lleve
el viento. 

(...)

El tiempo será para mí lo que yo quiera que sea, 
nunca un nudo, nunca un muro, 
sólo lo que yo quiera.

(...)

No sé donde llegaré,
no sé qué me encontraré
ni me importa...



No+llorá - Bebe


¿Desapego?

Es una sensación muy extraña, imposible de circunscribir a alguna definición que conozca. 
Tal vez no quise ver.
Tal vez no quiera asumir.
Esta vez quiero resistir.

¿Porqué cambié de bando? No hay bandos -me respondo. Estamos del mismo lado, y queda en ningún lugar. El amor no ata -me recuerdo-, y me vuelvo a indignar con mi contradicción...
 "El lugar lo hace la gente". Sí, y el lugar es en el único lugar dónde puedo Ser... ¡Que mierda es el lenguaje! ¿Se puede practicar el desapego del significado? ¿Existe el desapego a los seres sin dejar de Ser? 

Dos noches atrás debatí largo rato  -ron de por medio, con dos humanos que elijo en mi vida desde que tengo noción- sobre "irse", independizarse, desapegarse, dejarse Ser... Concluímos algunas cosas, nada que pueda servir más que de teoría empíricamente poco demostrable por ahora, todas basadas en consideraciones al afecto a los seres (prescindiendo de las cosas, a las que en ningún momento de este texto voy a estar haciendo referencia). Las conclusiones no vienen al caso tampoco, no porque no importen, sino porque las voy a desarrollar in extenso en otro momento, lo que me trae en estas letras a exponer mi angustia, es la necesidad de materializar en una pantalla el sinnúmero de gritos que aturden mi cabeza, porque ya no los quiero oir...  Desapegarse ¿Sin desvincularse? Mientras planteábamos las hipótesis que nos ayudaron a concluir, recuerdo que la unanimidad apareció cuando opusimos el apego a disfrutar el momento. Imagino que fue por el imaginario de "despego" que nos hizo coincidir, puesto que no acordamos previamente la extensión que implica su enunciado...

WIKIPEDIA
El Desapego, también expresado como "No-apego", es el estado en el que una persona supera su lazo de unión al deseo por las cosas, personas u objetos existentes consiguiendo una perspectiva más elevada.

RAE
Desapego. (de desapegar).
1. m. Falta de afición o interés, alejamiento, desvío.

Ninguna de estas definiciones ahora me convence, jamás podría desapegarme de lo que amo si lo trascrito hasta acá es la respuesta a ese sentimiento. No, no me quiero alejar, ni perder interés... No quiero... ¿Qué quiero? ¿Qué de lo que es, verdaderamente, Es? ¿Qué puedo hacer que sea? ¿Quién soy si mi Ser necesita más Seres para ser? 

Según Deepak Chopra, el desapego es el "desprendimiento de nuestro interés por el resultado, sin renunciar a la intención ni al deseo, sumergiéndonos en lo desconocido, adentrándonos en el campo de todas las posibilidades"... Me gusta la idea de las posibilidades, sin embargo no entiendo cómo es posible no tener interés por aquello que a lo que se intenciona o desea... 

Por su parte, mi no primera vez citado, el casi amigo Alan Watts dice que "El desapego significa no sentir ningún remordimiento por el pasado ni miedo por el futuro; dejar que la vida siga su curso sin intentar interferir en su movimiento y cambio, sin intentar prolongar las cosas placenteras ni provocar la desaparición de las desagradables. Actuar de este modo es moverse al ritmo de la vida, estar en perfecta armonía con su música cambiante, a esto se llama iluminación". Otra vez concuerdo y disiento. Comparto la inutilidad del remordimiento y los miedos, aún así no puedo aceptar la sola función de espectadora... No es cierto que estoy en esta vida para verla traspasarme armónicamente, vivir me impone hacer. Y lo que quiera hacer, quiero compartirlo, no para contarlo, para que sea "¿Si un árbol cae dónde nadie lo puede oirlo, hace ruido?" Soy de las que creen que no. 
Si quisiese ser espectadora de la vida, me basta con verme Ser -y que no parezca que es una tarea sencilla-, más si quiero vivir entiendo que tengo que asumir que soy desde que encajo en el verbo, y porque otro me encajó. El Gran Sócrates estaba equivocado: me perciben, luego existo. Y yo que odio la dependencia, no puedo más que reconocerme tristemente dependiente. No ya porque los necesite a ellos para ser feliz, como creía antes, sino porque los necesito para Ser. Con ellos me defino, hago lo que soy y veo de qué estoy hecha, son el campo sobre el que mi semilla crece con las condiciones que me permite ese campo, porque una semilla necesita tierra, como yo necesito del aire, y la gente...  Y si bien es cierto que "la gente" no necesariamente tiene que ser amada para yo poder Ser, prefiero ver cómo soy en el campo de los que amo.

“El mundo está lleno de sufrimientos; la raíz del sufrimiento es el apego; la supresión del sufrimiento es la eliminación del apego”, me narra el amigo Buda. y me acuerdo del Enano cantando "El dolor de estar vivo, que es lo bueno que tiene el dolor..." Y sí, Schopenhauer es el que tiene razón desmiento a Wikipedia:  "Querer es esencialmente sufrir, y como vivir es querer, toda vida es por esencia dolor. Cuanto más elevado es el ser, más sufre"

El desapego es a las cosas e instituciones, 
alejarme del resto se llama perder... me.